Cómo echar las cartas del tarot si estás empezando, según los expertos

Las imágenes te fascinan, pero al probar el tarot por primera vez te surgen un montón de preguntas: ¿cómo sacas las cartas?, ¿qué tirada te conviene y cómo interpretas las imágenes? No te preocupes: no necesitas tener poderes de clarividencia. El tarot puede ayudarte a reflexionar sobre ti. Así puedes iniciarte sin dejarte intimidar por todas las posibilidades.
Con una pregunta abierta, un poco de calma y una tirada sencilla, puedes empezar. Estos 14 métodos te ofrecen distintas maneras de explorar tus pensamientos y tus asuntos personales.
1. Familiarízate con tu baraja de tarot
Una baraja de tarot consta de 78 cartas, divididas en arcanos mayores y menores. Las 22 cartas de los arcanos mayores abordan grandes temas de la vida, mientras que las 56 de los arcanos menores reflejan experiencias cotidianas. Estos últimos se dividen en copas, bastos, espadas y oros. Cada palo incluye diez cartas numeradas y las figuras del rey, la reina, el caballero y la sota: empieza observando bien estos grupos.
2. Relájate y saca tus cartas
Antes de sacar las cartas, respira hondo y tómate un momento de tranquilidad. Barájalas como te resulte cómodo o extiéndelas en forma de herradura y elige intuitivamente. No hace falta ningún ritual elaborado. Si te gustan los rituales, puedes dar tres golpecitos a la baraja; observar las imágenes también es una forma sencilla de familiarizarte con ella.
3. Haz preguntas abiertas
En lugar de preguntar «¿Le gusto a esta persona?», prueba con «¿Qué debería saber sobre esta relación?». Las preguntas abiertas te permiten contemplar una situación desde distintos puntos de vista. Sin embargo, cuando se trata de asuntos que te afectan personalmente, tus deseos pueden influir en la interpretación. Por eso, imagina que estás echándole las cartas a alguien ajeno a la situación y pregúntate si elegirías la misma interpretación.
4. Una carta: un comienzo sencillo
Hazle una pregunta a tu baraja y saca una sola carta. Observa la imagen, busca su significado y después anota qué te llama la atención. Apunta cómo relacionas la interpretación con tu pregunta, en vez de limitarte a copiar la explicación. Si te ayuda empezar con regularidad, puedes incorporar este pequeño ejercicio a tu rutina matutina.
5. Dos cartas: compara el sí y el no
Esta tirada es la excepción a la recomendación de hacer preguntas abiertas. Formula una pregunta de decisión, como «¿Debería dejar mi trabajo?», y coloca una al lado de la otra las dos cartas que saques. La de la izquierda representa el sí y la de la derecha, el no. Interpreta ambas en relación con cada opción, en lugar de buscar únicamente la carta que te parezca más agradable.
6. Tres cartas: pasado, presente y futuro
Saca tres cartas y colócalas en una fila horizontal, de izquierda a derecha. La de la izquierda representa el pasado, la del centro el presente y la de la derecha el futuro dentro de esta interpretación. Puedes usar esta tirada para explorar, por ejemplo, una relación o tu deseo de cambiar de trabajo. Primero interpreta cada carta por separado y luego observa la evolución que percibes entre las distintas posiciones.
7. Cinco cartas: de la situación al cambio
Coloca cinco cartas en el sentido de las agujas del reloj; la tercera va arriba, en la posición de las doce. La primera describe tu situación, la segunda tu reacción y la tercera aquello que te frena. La cuarta muestra un posible cambio y la quinta, el resultado asociado a ese cambio. Compara especialmente las dos últimas: ¿qué acción y qué resultado aparecen relacionados?
8. Mente, cuerpo y alma: mira hacia dentro
Saca tres cartas para la mente, el cuerpo y el alma, y centra la atención en ti. La primera representa tus pensamientos y la segunda, tus sensaciones físicas. La tercera se interpreta como un mensaje espiritual o una señal de tu yo superior. Anota qué impresiones te suscita cada posición y, al principio, mantén separados estos tres planos.
9. La cruz celta: diez perspectivas sobre tu pregunta
Coloca la primera carta en el centro, para representar la situación, y cruza la segunda sobre ella, como desafío. Encima va la tercera, que representa las influencias del pasado; debajo, la cuarta, para el futuro. A la izquierda coloca la quinta, para los pensamientos conscientes, y a la derecha la sexta, para los inconscientes. A su derecha, forma una columna ascendente: la séptima representa la imagen que tienes de ti, la octava, cómo te ven los demás; la novena, tus esperanzas y temores, y la décima, el resultado.
10. La herradura: descubre influencias ocultas
Extiende siete cartas en forma de herradura, desde la parte superior izquierda hasta la superior derecha. Las tres primeras posiciones representan el pasado, el presente y las influencias ocultas. A continuación vienen los obstáculos y el entorno, por ejemplo, las personas implicadas o ciertos comportamientos. La sexta carta describe una posible solución y la séptima, el resultado asociado: al final, interprétalas juntas, no por separado.
11. Yin y yang: reconoce dos aspectos
Saca dos cartas para iluminar distintos aspectos de tu pregunta. La primera representa el yin, es decir, el lado invisible y receptivo; la segunda, el yang, el lado visible y activo. Observa las imágenes como si fueran dos interlocutores. ¿Qué diferencias percibes? ¿En qué aspectos se complementan, aunque a primera vista parezcan opuestas?
12. Diez cartas para la relación: observa cómo evoluciona
Coloca cinco cartas en una fila horizontal para ti y otras cinco debajo, para la otra persona. Cada pareja vertical representa una etapa: el comienzo de la relación, el pasado, el presente, el futuro y el desenlace. Compara las dos cartas de cada columna antes de pasar a la siguiente. Así mantendrás diferenciadas las perspectivas, tanto si estás pensando en tu pareja como en alguien que te gusta.
13. La H de compatibilidad: ¿qué os une?
Forma dos columnas verticales de tres cartas, una para cada persona. Coloca una séptima carta en horizontal entre las posiciones centrales, formando una H que las conecte. Las cartas superiores representan la mente; las del medio, el corazón, y las inferiores, la compatibilidad sexual. Para terminar, observa la carta que conecta ambas columnas: simboliza lo que os mantiene unidos.
14. Quince cartas: una visión general de tu vida
Coloca tres filas de cinco cartas cada una. La fila superior representa tu pasado, la del medio el presente y la inferior el futuro. Deja deliberadamente abiertas las interpretaciones de cada posición dentro de las filas. Tómate tu tiempo para observar las relaciones entre las cartas, en vez de atribuir de inmediato un significado adicional y fijo a cada una.
15. La pirámide invertida: de la visión general al resultado
Empieza arriba con tres cartas colocadas una al lado de la otra, que representen tu situación actual. Debajo, coloca dos cartas para el contexto de tu pregunta o las posibles dificultades. Una última carta, en la punta inferior, representa el resultado. Fíjate bien en la composición de las imágenes: incluso la dirección de la mirada de una figura puede influir en cómo interpretas las cartas vecinas.
16. Los puntos cardinales: organiza cuatro ámbitos de tu vida
Coloca cuatro cartas en las posiciones de la derecha, la izquierda, arriba y abajo. La de la derecha se refiere a tus relaciones; la de la izquierda, a la imagen que tienes de ti o a cómo te percibes. La carta de arriba representa el trabajo o tu imagen pública, y la de abajo, tus raíces y tu hogar. Recorre cada posición antes de buscar conexiones entre los distintos ámbitos de tu vida.
17. Sol, Luna y ascendente: una mirada astrológica
Para esta tirada, necesitas conocer tu signo solar, tu signo lunar y tu ascendente. Saca tres cartas y asigna una a cada uno de estos puntos astrológicos. La carta del Sol describe la energía que proyectas; la de la Luna, tus sentimientos ocultos y conflictos internos. La del ascendente se refiere a cómo te perciben los demás: compara especialmente tu mundo interior con la imagen que proyectas.
18. En resumen: empieza poco a poco y presta atención
No hace falta que domines enseguida la tirada más compleja: para empezar, basta con una pregunta y una carta. Busca los significados, anota tus pensamientos y date tiempo para familiarizarte con las imágenes. Si te echas las cartas a ti, presta especial atención a no interpretarlas según lo que deseas que ocurra. El último consejo: empieza con una tirada sencilla y practica antes de añadir más posiciones.